Diosa Mané

Diosa Mané
Mané Castro Videla - Mujer Poeta y Artista Plástica Argentina - Española

domingo, 2 de septiembre de 2012

MALINTZÍN- Norma Segades Manías

MALINTZÍN
Libro: En nombre de sus huellas
Capítulo: Nombres en los silencios (mujeres americanas)

El 15 de marzo de 1519, la princesa Malintzín, vendida como esclava por su propia madre para eliminarla de la línea sucesoria, es entregada por sus señores, los caciques de Tabasco, como prueba de sumisión ante Hernán Cortés. Tenía 19 años.

México (Tabasco)

Mucho lloré de llanto desgarrado,

mucho sufrí debajo de mis pieles
ocultando el espasmo de la angustia
para que nadie diera testimonio
de mi fragilidad,
de mi impotencia
abdicando por siempre a la esperanza.
Mucho lloré de sórdidos agravios
al profesar
los hombres
su deseo
de penetrar mi vulva desvalida,
de copular entre mis muslos quietos,
de someter mi sexo
a pura noche
con la intención de doblegarme el alma.
Mucho lloré en la hondura de la pena
por el repudio de mi propio pueblo,
por el vientre desleal que me pariera
para la soledad,
para el espanto,
para el despojo de mis decisiones
con la complicidad de estas amarras.
Mucho lloré
de amargo desamparo.
Mucho temblé de anónimas vergüenzas
antes de que arribaran
otras lenguas
con su misión de llave sin orilla,
a poblar la región de la memoria
con la sonoridad de sus palabras,
antes que derrotaras a los dioses
cabalgando el coraje de tus bestias,
centauro de mi amor estupefacto,
señor del corazón,
ojos huraños,
manos de repentinos egoísmos,
labios de lejanías,
de distancias.
Mucho lloré
antes de tu presencia,
antes de compartir los desenfrenos,
en el advenimiento de las lunas
que renuevan el eco de tu sangre;
antes de compartir tus evangelios,
tus latrocinios,
tus empalizadas.
Malintzín es el nombre que me dieron,
sin agua milagrosa
ni señales.
La identidad secreta de mi estirpe
naciendo
a su descalza servidumbre
por apetencia de tus desvaríos.

Mi nombre de blasfemia acantilada.
 
 
Figura de la Malinche Museo de Veracruz
 
Leerte es siempre un placer inmenso querida Norma ... uno siempre atraviesa fronteras, conoce países, descubre culturas... leyendas! 
Wowwww quede atrapada y muy entusiasmada en la búsqueda de información de las lloronas... 
besoooo de colores esos que me gustan siempre acompañados con el sostenido abrazo fuerte, fuerte... 
Felizzz domingo querida y bella amiga!!! 
te quierooooo la indígena felizzz
Mané 

Leyendas sobre su vida 

Tras esos hechos contrastados, La Malinche acumula un buen número de leyendas, de suposiciones menos comprobables, y de asociaciones más o menos justas al personaje, como puede ser la palabra malinchismo o el considerarla, por muy pocos, primera madre de México. Estas leyendas, suposiciones y asociaciones quizá puedan agruparse en cuatro tipos: 

Las relativas a la novelesca historia de su infancia: Nacida en noble cuna. Secuestrada y vendida como esclava siendo niña, por un conflicto familiar en el que su madre y su hermano la traicionan. Encuentro de la cautiva con el conquistador, que la hace su mujer y la encumbra... Y vuelta a su lugar de nacimiento, donde, en lugar de vengarse de su madre y su hermano, se preocupa porque sean bautizados y los cubre de regalos,... No es de extrañar que algunos cronistas puedan haber exagerado o adornado la historia, que es digna de las novelas de caballerías que los conquistadores adoraban.

  • Las que aluden a una supuesta historia de amor con Cortés: Seguramente no hubo tal; las relaciones humanas en el siglo XVI no pueden juzgarse con criterios actuales, y menos aún con criterios novelescos. Cortés tuvo un hijo con Malintzin, pero también tuvo otro con Tecuichpo, la hija de Moctezuma que hubiera sido mujer de Cuitláhuac o de Cuauhtémoc. Posiblemente su relación amorosa con Malintzin fue mucho menos intensa de lo que se quiere a veces suponer.
  • Las que la culpan de traición a los suyos, de venta de la patria: Es evidente que Malintzin no tenía ninguna patria que vender. Cortés se aprovechó precisamente de que no existiera unidad, y sí gran enemistad, entre los pueblos con los que entraba en contacto. La palabra "malinchismo", con la que se adjetivan las acciones en perjuicio de la propia cultura (sobre todo si además son en beneficio personal), o la preferencia por lo extranjero por el hecho de serlo. Seguramente no fue un sentimiento de los vencidos, y es muy posterior a la conquista.
  • Las que la señalan como madre fundadora: Malintzin también tiende a evocar el nacimiento de una nueva patria y, en un sentido general, la maternidad. Se la asocia, por ejemplo, a la leyenda de La Llorona, (un fantasma clásico de la Ciudad de México, que en sus apariciones grita ¡Ay, mis hijos!).